"Honorables colegas, autoridades y miembros de esta comunidad académica:
Aceptar esta ponencia dedicada al Colegio de Manuel Belgrano, convertido con el tiempo en el insigne Colegio Nacional de Buenos Aires y pronunciada por el Prof. Dr. Diego Alberto Barovero (hoy Académico honorario ingresante en las filas de la Academia Belgraniana de la República Argentina), es un acto de reconocimiento tanto a su persona como a la institución que ha sido testigo y protagonista de la historia nacional.
Este solar, remonta sus orígenes al siglo XVII, cuando los jesuitas fundaron en la Manzana de las Luces un espacio de enseñanza que luego, tras la expulsión ordenada por Carlos III, se transformó en el Real Colegio de San Carlos. Allí se formaron figuras fundamentales de nuestra independencia, como Cornelio Saavedra, Mariano Moreno, Bernardino Rivadavia y el hijo prominente de Buenos Aires y Padre de la Patria don Manuel Belgrano.
En 1863, bajo la presidencia de Bartolomé Mitre, se consolidó el Colegio Nacional de Buenos Aires, heredero de esa tradición ilustrada y republicana. Desde entonces, sus aulas han sido semillero de presidentes, pensadores, científicos y artistas que marcaron y marcan el rumbo cultural y político de la nación.
El Académico ingresante, al hablar sobre este colegio recorrió las páginas más significativas de la historia argentina. Fundado bajo la inspiración de Manuel Belgrano, prócer que entendió la educación como el motor de la libertad y el progreso, nos recordó que esta institución se transformó en un espacio donde se gestaron ideas que marcaron el rumbo de nuestra patria.
El CNBA no solo ha transmitido conocimientos, sino que ha cultivado el espíritu crítico y el compromiso ciudadano. Ha sido un faro de excelencia académica y un símbolo de la identidad argentina, capaz de adaptarse a los tiempos sin perder su esencia humanista.
El Colegio Nacional de Buenos Aires fue testigo y protagonista de los grandes procesos históricos: desde la consolidación del Estado argentino hasta la formación de generaciones de líderes, pensadores y ciudadanos comprometidos con la democracia y la cultura. Sus aulas han albergado debates que reflejaron los desafíos de cada época, y sus egresados han llevado consigo el espíritu crítico y el compromiso social que caracterizan a esta casa de estudios.
Aceptar esta ponencia del Dr. Barovero, la que agradecemos y valoramos públicamente, significa rendir un nuevo homenaje a Manuel Belgrano, quien entendió que la educación era la base de la libertad y el progreso y quien supo ver en la educación la herramienta más poderosa para construir una patria libre y justa.
Así mismo es también reconocer que el Colegio Nacional de Buenos Aires, como heredero de aquel proyecto, sigue siendo un pilar en la construcción de nuestra historia y de nuestro futuro, y un símbolo de la identidad argentina.
Sea bienvenido Dr. Diego Barovero a las filas de la Academia Belgraniana de la República Argentina.
Unas palabras finales para referirme primero a la toma de posesión de los sillones académicos recientemente juramentados. Ellos completan hoy en día 26 de las 40 cátedras establecidas por Estatuto Societario. La anterior juramentación fue tomada por mi predecesor el Académico presidente Prof. Jorge Gulló y Paternó (de feliz memoria) en septiembre de 2015 en Sesión Pública Solemne en el salón histórico del Museo Mitre de esta Ciudad de Buenos Aires.
Hoy asistimos a un acto de estricta justicia institucional y mérito intelectual. La juramentación y toma de posesión de sus respectivos sillones académicos por parte de nuestros nuevos titulares representa la culminación de años de entrega, rigor científico y pasión por el conocimiento.
A los nuevos titulares: al ocupar estos sillones, ustedes no solo reciben un reconocimiento a su brillante pasado profesional, sino que asumen un compromiso de honor con el futuro. Estos espacios que hoy pasan a custodiar son el símbolo de una tradición viva; un legado de excelencia que, a partir de este momento, se nutrirá con sus visiones, sus investigaciones y sus voces.
Queremos expresarles nuestro más sincero agradecimiento. Gracias por aceptar este desafío. Gracias por poner su talento, su tiempo y su prestigio al servicio de los altos fines de esta Academia. Vuestra incorporación renueva nuestro vigor institucional y nos asegura que la búsqueda de la verdad, el saber y la excelencia técnica seguirá en las mejores manos.
La comunidad académica celebra vuestra llegada con la certeza de que sus aportes enriquecerán nuestros debates, iluminarán nuestras publicaciones y guiarán a las próximas generaciones de profesionales.
Bienvenidos formalmente a esta, vuestra casa. Que el trabajo en sus respectivos sillones sea fecundo, inspirador y siempre orientado al bien común y al progreso de nuestra sociedad.
Finalmente, remarcar que, en esta sesión tan significativa, la Academia celebra una coincidencia excepcional entre el pasado fundacional de nuestra patria y el presente institucional de nuestra casa.
Queremos expresar nuestro más sincero y profundo agradecimiento a don Marcos Belgrano, sobrino bichozno del general Manuel Belgrano, por honrarnos hoy con su presencia.
Su participación en este recinto no es un hecho menor; es un puente vivo que nos vincula con la familia de uno de los hombres más íntegros, desprendidos y visionarios que brindó el suelo argentino, en su ascendencia hasta Domingo Belgrano, hermano del Prócer.
En su apellido y en su sangre, don Marcos porta el eco de la genialidad de aquel hombre que no solo nos dio la bandera, sino que entregó su vida, su fortuna y su salud por la educación, la economía y la libertad de este pueblo.
Hoy, haciendo un uso riguroso y justo de nuestro marco legal, es un orgullo formalizar su designación como académico honorario por derecho estatutario. Esta distinción no es un simple formalismo de catálogo. El estatuto de nuestra Academia contempla este derecho para asegurar que la custodia del saber y de los valores patrios mantenga siempre un lazo inquebrantable con sus raíces.
Don Marcos, al incorporarse formalmente bajo esta investidura, no solo asume un sitial de honor en este cuerpo, sino que nos ayuda a renovar el compromiso que esta institución tiene con la verdad histórica y con el legado belgraniano.
Estimado don Marcos: reciba el saludo fraterno, el respeto y la admiración de cada uno de los académicos que integran este espacio. Es un auténtico privilegio tenerlo entre nosotros. Que su siga iluminando el camino de esta Academia en la búsqueda constante de la excelencia y el amor a la patria. Bienvenido a su casa.
¡Muchas gracias!"
Prof. PhD D. Rubén Alberto Gavaldá y Castro
Académico Presidente
Salón "Ex Alumno Manuel Belgrano" - Colegio Nacional de Buenos Aires
Sesión Pública Extraordinaria de la ABRA - Miércoles 16 de septiembre de 2026.
