viernes, 29 de septiembre de 2023

Discurso del Señor Académico Presidente pronunciado en la Ciudad de Mar del Plata el 26 de septiembre de 2023

 


MANUEL BELGRANO

UN CLARO EJEMPLO PARA LOS JÓVENES DEL PAIS QUE SOÑÓ

 

Discurso del Señor Presidente de la Academia Belgraniana de la República Argentina pronunciado el martes 26 de septiembre de 2023 ante la Comunidad Educativa del Centro de Formación Profesional Nro. 10 “San Juan Pablo IIº” de la Ciudad de Mar del Plata

 

Estimados compatriotas:

Cuando pensamos en los próceres, inmediatamente asociamos su figura a la iconografía que los representan en sus etapas de gloria, aquellas que hemos visto en la ilustración de libros, enciclopedias, en las búsquedas virtuales, en los monumentos en la vía pública y hasta en billetes de nuestra moneda nacional; pero son más que un tributo nacional icónico, ellos fueron personas de carne y hueso que al igual que nosotros vivenciaron anhelos y esperanzas, fracasos y miedos, logros y triunfos, amores y envidias.

Fueron personas que eligieron dejar huellas en el sendero de su vida, trazando una meta movilizadora para su ser. Insertos en una familia, tuvieron amigos y compañeros de ruta y, en algún momento de sus vidas, decidieron qué y dónde estudiar y formarse. Tal cual nos sucedió, sucede o sucederá a nosotros. 

Esta faceta humana es la que quiere rescatar  la Academia Belgraniana de Manuel Belgrano, indubitablemente el hombre que en su época fue el más culto del Río de La Plata.

En su autobiografía podemos conocerlo y leer cuando se refiere a su Padre que: "Me proporcionó la enseñanza de las primeras letras, la gramática latina, filosofía y algo de teología en el mismo Buenos Aires". "Sucesivamente me mandó a España a seguir Leyes, y allí estudié en Salamanca. Me gradué en Valladolid, continué en Madrid y me recibí de abogado en la Cancillería de Valladolid".

Aquí el primer rasgo de la actitud movilizadora de don Manuel, he aquí su don de gente: es agradecido con sus padres por todo cuanto le han brindado y por los puentes que han trazado para que se instruyera y educara convenientemente. Siempre alguien hace algo por nosotros sin que nos demos cuenta.

Desde temprana edad se mostró  interesado por el saber y durante su juventud nada le preocupó más que conocer las ideas en boga, pero no para guardárselas para sí mismo sino para  trasmitirlas. Yace aquí otro rasgo distintivo de su persona, su generosidad.

Lo bautizaron con el apodo de “Doctor Buñuelos”, calificativo que se le impuso porque era de un excelente aspecto exterior, con un interior lleno de ideas. Esas ideas serán su guía y horizonte, aunque lamentablemente muchas de ellas no pudieron ser concretadas.

Sus primeros pasos en el saber los tuvo en su casa, no había jardines de infantes en aquella época, sus padres y sus hermanos mayores lo guiaron en el saber ser y estar; luego a los 7 u 8 años como era costumbre en aquel tiempo Belgrano llega a la Escuela Parroquial de los Padres Dominicos ubicada en la esquina de su casa y recibe allí la primera formación formal para,  posteriormente, ingresar en el Real Colegio de San Carlos. Ya adolescente recibió una sólida aptitud que fueron base para llegar a perfeccionase en España más precisamente en las Universidades de Salamanca y Valladolid.

En sus primeras letras fue su maestro fray José Matías Guillermo del Rosario de Zemborain, quien junto a otros destacados dominicos formaron el temple del adolescente Manuel. La cercanía con la Orden de los Predicadores y su avidez por nutrirse de lo nuevo lo convirtió en un joven poseedor de una gran formación filosófica y política.

Aprendió idiomas, realizó traducciones de libros, y participó de tertulias en donde se debatían los temas más actuales de la época. Es decir: buscó luz y conocimiento más allá de lo que los claustros académicos le brindaban. Moraba en él la concepción superadora de la vida.

Así, el Hijo Pródigo de Buenos Aires, se convirtió en el primer Ilustrado del Río de La Plata, presentándose como un liberal revolucionario, con un bagaje de ideas netamente innovadoras que transformarían la vida de sus compatriotas.

En su secundario, a la edad de 14 años, Belgrano ya tenía estudios de lógica, física, metafísica, ética y moral, filosofía, latín y literatura, según los pensum- es decir: el plan de estudios- de entonces. Destaca en esta etapa su profesor, el sacerdote y educador de la Orden de los Predicadores,  Luis José de Chorroarín quien fuera denominado el “padre” o el “maestro” de la Generación de Mayo. El mismo que en 1818 ya como diputado solicitada al Congreso reunido en Buenos Aires se le agregase un sol a la Bandera creada por quien fuera su alumno.

Todo esto sucedía en su tierra natal, en aquella gran aldea que era Buenos Aires; pero llegaba la hora de continuar sus estudios; tal cual nos sucede muchas veces a nosotros que debemos viajar y hasta radicarnos en otros lugares, conocer nueva gente y cultura para así poder progresar y estudiar. Los caminos que tenía el Creador de la Bandera eran o bien radicarse en Córdoba, o en la Real Universidad de San Felipe en la Capitanía General de Chile, o quizás estudiar en Europa. Adoptó esta última opción.

A mediados de 1786, Manuel Belgrano con apenas dieciséis años de edad, se embarcó en compañía de su hermano menor Francisco de 14 años rumbo a la Metrópoli española, semanas llevaba la travesía por lo que seguramente aquel adolescente estaría embargado de cintos de preguntas con pocas respuestas. Pero su propósito: estudiar, se mantuvo inmutable aunque no le resultara fácil al principio, dado que con el motivo de formarse en comercio termina estudiando Derecho en la Universidad de Salamanca. Su Padre el comerciante Domingo Belgrano Pérez en su pedido de autorización al virrey Loreto expresa: “para que se instruyan en el comercio, se matriculen en él y se regresen con mercaderías a estos reinos”.

Permaneció el joven Manuel en la Península entre 1786 y 1793, y sufrió privaciones y estrecheces económicas que formaron su temperamento, pero no desaprovechó ninguna instancia positiva que Dios, la vida y su destino le ponían en su camino.

Supo ser activo en su propia formación, no esperó nada gratuitamente. Supo ganarse el lugar que para sí quería.

A la edad de 19 años, el 23 de enero de 1789, según reza un certificado firmado por el rector de la Universidad de Valladolid, el Dr. Hugarte, y los examinadores, los Dres. Samorano y Guerra; Belgrano solicitó, por un lado, el reconocimiento de los estudios realizados en la Universidad de Oviedo y prestó juramento de obediencia para matricularse en dicha universidad, y además, peticionó posteriormente se le autorizase a rendir examen de Bachiller en Leyes, lo cual fue concedido.

De esa forma, se presentó ante la mesa examinadora, el 28 de enero, mesa que estaba integrada por el decano de la Facultad de Leyes y los Dres. Manuel de Junto, Tomás Moyano y Manuel de León Santos, exponiendo el tema “Quibus Modis reconstritur” (que traducido se leería “De esta manera se reconstituye”). Hablar en latín no era una excentricidad, las clases de los profesores y las ponencias de los alumnos se hacían en ese idioma. Y no es un tema menor detenerse en ese título, quizás ya habían echado profunda raíz sus ideas que vuelca en un propósito: constituyendo de nuevo las cosas, devolviendo salud, fortaleza y vigor al futuro.

Una vez aprobado el examen correspondiente se le otorgó el título de Bachiller en Leyes. De ese modo, Belgrano completaba sus estudios; “graduándose como Bachiller en Leyes, con medalla de oro, dedicando especial atención a la economía política, para luego realizar las pasantías correspondientes”. (Mitre 1947: p.138).

Por fin, el 31 de enero de 1789, recibido el certificado de Bachiller en Leyes, Belgrano parte con destino a Madrid. Preparado se presenta en la Cancillería de Valladolid, donde rinde y aprueba el examen de abogado ante la Audiencia de esta última ciudad para obtener el título correspondiente el 6 de febrero de 1793. Al momento de su graduación, Belgrano tenía apenas 23 años de edad.

Es Belgrano un ejemplo de tesón, de un espíritu inquieto y superador de su propia existencia, un modelo de don de gentes, cualidad que no es una leyenda urbana sino palpable manifestación de un don divino, de un algo más que les permite ser único.

Manuel Belgrano contó con carisma, simpatía y empatía por los demás a las que unió las virtudes capitales de resiliencia, asertividad e inteligencia emocional sumando extrema humildad a su capacidad de trabajo y entrega.

El precursor y pionero de la educación popular argentina, el guía y faro en el arte de la convivencia y artífice también del protocolo de este país y del ceremonial que atañe a sus ciudadanos, el promotor de la igualdad del hombre y la mujer, y el fundador de las Academias de Náutica, Dibujo y Matemáticas nos legó para siempre sus valores: sentimiento de Patria, humildad, coraje, deseo de libertad y compromiso.

Hoy la Bandera que nos dejara como sublime Enseña es donada a esta Casa de Formación con el deseo que su paño blanco y celeste cobije vuestros días y sea representación permanente de la gloria de la Patria independiente y libre que anhelaba su Creador. Un Manuel Belgrano que un día expresara las siguientes palabras que hago mía como humilde educador: “Un pueblo culto nunca puede ser esclavizado".

 

Gloria a Belgrano, un claro ejemplo para los jóvenes del país que soñó

Gloria a Belgrano, creador de nuestra enseña, prócer ilustre y virtuoso americano

Gloría a Belgrano, el precursor y pionero de la educación popular argentina

 

Muchas gracias.


Prof. Rubén Alberto Gavaldá y Castro

viernes, 8 de septiembre de 2023

Primer mapa interactivo sobre Manuel Belgrano y su tiempo

Primer mapa interactivo sobre Manuel Belgrano y su tiempo


Por Ernesto Martinchuk

Consejero Académico de la 

Academia Belgraniana de la República Argentina


Presentamos a continuación el Primer mapa interactivo sobre el general Manuel Belgrano y su tiempo. A través de 15 cuadros se relatan los principales acontecimientos protagonizados por el abogado porteño y los hechos más destacados producidos simultáneamente en el mundo.

Este mapa no sólo puede ser utilizado por docentes, historiadores o antropólogos en el ámbito geográfico o histórico, sino que también se puede trasladar a otras materias. Sus características básicas son las de proporcionar un marco gráfico y esquemático, para facilitar la comprensión y estimular el aprendizaje, permitiendo aprender, localizar y memorizar los principales conceptos de un tema, o complementar temarios como: la distribución actual de las provincias, topografía, superficies, etc.

Los mapas interactivos son conceptuales y tienen la ventaja de servir para separar la información significativa de la trivial, así como para elegir ejemplificaciones y ayudan a los estudiantes en su papel de aprendices, clarifican el del profesor y crean una atmósfera de mutuo respeto, alentando la cooperación entre el docente y el alumno donde lo importante a conquistar es la significatividad de la información y para compartir el significado.

A partir de este mapa conceptual, Manuel Belgrano y su tiempo, -como los siguientes,  Senderos Históricos, Belgrano y La Campaña al Paraguay, Las Batallas de Belgrano, Las Banderas Belgranianas, Los pueblos originarios de Argentina o Las últimas horas de vida del Prócer también incluídos en este último trabajo- tanto el docente como los alumnos pueden incluir nuevos elementos, encontrar nuevas relaciones entre varios de ellos, intercambiar o incluir representaciones diferentes de un mismo concepto. La red conceptual permite al docente:

-       Descubrir concepciones erróneas del alumno, sus significaciones previas y enlazar con ellas o con otros mapas.

-          Rastrear requisitos para impartir nuevos contenidos.

-          Adecuar el nivel de especificación y complejidad de un mapa al nivel de los alumnos, seleccionando adecuadamente los contenidos.

-          Programar niveles de desarrollo diferentes.

-          Prever líneas de desarrollo complementario para alumnos aventajados. 

-     Establecer la secuencia para abordar la unidad, sabiendo que no es seguramente la única línea posible.

Esas virtualidades, junto a su flexibilidad para ser desarrollados a diferente nivel de complejidad, les dan el valor de fórmula adecuada para aplicar por los docentes para diverso tipo de alumnos, según la profundidad del conocimiento del mismo docente.

La virtualidad de estos mapas reside en motivar al alumno, conectar datos, experiencias y elaboraciones conceptuales, estimular una actitud constructivista, histórica y relativa al conocimiento. Analizar conceptos, ideas, teorías, creencias, elaboración o descubrimiento, junto a las circunstancias en las que se produjo, ofrecen una oportunidad educativa y cultural siempre interesante. Un principio que, en Historia, Ciencias sociales, Estudios Ambientales, Ciencia y Tecnología, por ejemplo, tiene fácil aplicación, pero que sirve de igual modo para materias instrumentales como el Lenguaje y hasta la misma Matemática.

Una actividad es más sustancial que otra si facilita desempeñar al alumno un papel activo como: Investigar, observar, imaginar, entrevistar, exponer y participar en simulaciones, en lugar de escuchar, cumplimentar fichas o participar en acciones rutinarias con el docente. Esas actividades tendrán más valor educativo si exigen que los alumnos examinen temas, aspectos, recogiendo objetos y materiales, tocando, manipulando y no sólo pintando, escribiendo, narrando. Es necesario que los estudiantes examinen temas o aspectos en los que el ciudadano normalmente no se detiene y que muchas veces son ignorados porque no obligan a aceptar cierto riesgo de éxito, fracaso o crítica que pueden suponer el salirse de caminos muy transitados y probados que no entrañan riesgo.

Además, el uso de mapas ayuda al desarrollo integral y cognitivo de los alumnos proporcionando conceptos espaciales para que los estudiantes conozcan el entorno natural, social e histórico.

Todas estas producciones están dedicadas a los docentes, estudiantes, investigadores e historiadores, tanto del país como del exterior, que ahora, -gracias a las nuevas tecnologías- podrán hacer más ameno el trabajo de transmitir datos históricos para contextualizar la vida de nuestros próceres durante la época de la colonia y la guerra de la Independencia.


Para ver los 15 cuadros hacer click aquí: 

https://view.genial.ly/6499a2dd48273000135c0e19/interactive-content-manuel-belgrano-y-su-tiempo

jueves, 24 de agosto de 2023

"No hay derecho sin obligación…"

 “El miedo sólo sirve para perderlo todo”  Manuel Belgrano


Por Ernesto Martinchuk, Consejero Académico de la ABRA


El éxodo Jujeño -del que se cumplieron 211 años- es una de las grandes gestas de la Independencia nacional, que el general Manuel Belgrano agradeció con la entrega de una bandera histórica.

El enemigo avanza a las órdenes de Goyeneche que se ha puesto a la vanguardia con más de 3.000 soldados y 10 cañones al mando del general Pío Tristán. 800 realistas de la primera columna de esa avanzada, parte de Suipacha el 1ro de agosto.

El grueso de las fuerzas patriotas se hallaban concentradas en San Salvador de Jujuy y la vanguardia en Humahuaca. Ante esta situación, el 14 de julio de 1812 emite un bando convocando a las armas a los jóvenes ciudadanos de Jujuy, que responden con entusiasmo al llamado del general Manuel Belgrano, quién los exhorta a la lucha en términos que revelan un profundo amor a la Patria:

“Cuando el interés general exige las atenciones de la sociedad, deben callar los intereses particulares, sean cuales fuesen los perjuicios que experimentasen; este es un principio que sólo desconocen los egoístas, los esclavos y que no quieren admitir los enemigos de la Patria; causa a que están obligados cuantos disfrutan de los derechos de propiedad, libertad y seguridad en nuestro suelo, debiendo saber que no hay derecho sin obligación y que quien sólo aspira a aquel, sin cumplir con ésta, es un monstruo abominable, digno de la execración pública y de los más severos castigos. Exige por hoy el interés general que todos tomen las armas para sostener esa misma causa, cuya justicia está apoyada en fundamentos incontrastables de derecho natural y divino…”

Todos los ciudadanos de entre 16 y 35 años “amante de la libertad” son convocados a alistarse en las banderas de la patria. Así organiza, bajo las órdenes de Eustaquio Díaz Vélez, una nueva unidad de caballería llamada los “Decididos”. Acelera la fundición de cañones, reúne la caballería y el ganado. El 29 de julio da una proclama haciendo extensivo su llamado a la población. Ordena abandonar los hogares dejando las tierras arrasadas al enemigo.

Insta a las familias a unirse al ejército, llevando sus armas, el hierro, el plomo y sus ganados a Tucumán. Las cosechas son quemadas y los que se resistan ejecutados. Desconfiaba profundamente de los terratenientes locales, a los que llamaba “los desnaturalizados que viven entre nosotros y que no pierden arbitrios para que nuestros sagrados derechos de libertad, prosperidad y seguridad sean ultrajados y volváis a la esclavitud”. Tenía datos precisos de que ya estaban en contacto con la avanzada española para hacer negocios con las probables nuevas autoridades, de las que habían recibido la garantía de respetar sus propiedades. Belgrano no les dejó alternativas: o quemaban todo y se plegaran al éxodo o los fusilaban.

 El 23 de agosto, -sin la aprobación del Triunvirato- Belgrano inicia la retirada que él mismo dirige y en la caravana van las familias de abolengo, las de noble estirpe, los doctores y letrados, labradores y artesanos, mujeres, niños y viejos, todos formando un monumento viviente de heroísmo. Las fuerzas de Tristán entran en la ciudad el día 24 e intercambian los primeros fuegos con la retaguardia patriota.


EL EJÉRCITO AUXILIAR DEL PERÚ

El Triunvirato designa interinamente a Manuel Belgrano Comandante en Jefe del Ejército del Perú, el 27 de febrero de 1812, reemplazando a Martín de Pueyrredón, quien renunció por motivos de salud.

Belgrano estaba enfermo pero igualmente, acompañado por una pequeña comitiva, inicia la marcha hacia el norte el 1ro de marzo. Lleva entre sus alforjas el decreto de su nombramiento, copia de las “Instrucciones Reservadas” a Pueyrredón y las dirigidas al él donde le informan los propósitos realistas de lanzar un gran ejército sobre Salta, que obligaría a los patriotas a una retirada general en ese frente.

Llegan a Tucumán el 19 y desde allí se trasladan a la posta de Yatasto, actual provincia de Salta, donde el General Pueyrredón, le delega el mando el 27 de marzo. Belgrano continúa hacia el Norte y desde la posta de La Ciénaga, el 3 de abril, dirige al Cabildo de Jujuy su primera proclama, donde anuncia que acude con auxilios en defensa y protección de los habitantes de esas regiones: “… Espero desempeñar por cuantos medios estén a mis alcances este cargo: reine paz, tranquilidad, y unión entre vosotros, y no dudéis de que la virtud triunfará: Desechad las odiosidades, apartad de vosotros todo lo que no sea espíritu de Patria, y no dudéis, que ella logrará aumentar en santa y sagrada causa bajo los principios más sólidos para vuestra felicidad… que reine la fraternidad, y lejos de nosotros la desunión. Auséntense los enemigos de la causa para no alterar el orden y exponernos a tomar medidas que nos sean dolorosas. Demasiado conocidos están, y si ahora queremos acallar nuestros justos sentimientos, tal vez repetidas sus malignas operaciones con que atizan el fuego de la guerra civil, no será posible sofocarlos… empeñaos en apagar ese incendio, que tantas lágrimas causa a la Patria y lisonjeras de atraer sobre nosotros las bendiciones del cielo; el amor de vuestros conciudadanos y la gratitud de la posteridad”.

Su campamento se encuentra en Campo Santo (Salta), donde se aboca a la reorganización del ejército, que cuenta con escaso armamento, instrucción y disciplina. Mientras espera el ataque realista, le exige a sus hombres un gran esfuerzo para salvar la Revolución, que para esos hombres parece no existir. Belgrano escribe el 2 de mayo de ese año: “… ello es cierto, que en mi camino al Rosario con el Regimiento de mi cargo, ni en aquel triste pueblo, ni en la provincia de Córdoba y su Capital, ni en las ciudades de Santiago, Tucumán y Jujuy que he visto de la provincia de Salta, he observado aquel entusiasmo que se manifestaba en los pueblos que recorrí cuando mi primer expedición al Paraguay; por el contrario, quejas, lamentos, frialdad, total indiferencia, y diré más, odio mortal”.

Mientras tanto, crea un cuerpo de guías y otro de cazadores de infantería. Organiza la sección de ingenieros y arma con lanza a los Dragones. Crea un tribunal militar para atender a la disciplina y no descuida las tareas de administración, previsión y maestranza. El 6 de mayo le escribe a Rivadavia: “Me veo detenido con perjuicio de la causa y me es muy doloroso, pero cuando nuestros hermanos del Perú están sacrificándose, esperanzados en nosotros, y con sólo la súplica de que entretengamos al enemigo con nuestra presencia, dejándoles a ellos su destrucción, no pueda acceder a ello por una falta… Me hierve la sangre al observar tanto obstáculo, tantas dificultades, que se vencería rápidamente si hubiese un poco de interés por la patria”.

Belgrano decide trasladar su campo a Jujuy, mientras la avanzada realista permanece en Suipacha y comenzar la ofensiva. El 19 de mayo comienza su marcha en auxilio de Cochabamba. Despacha al coronel Juan Ramón Balcarce a la quebrada de Humahuaca, con una fuerte vanguardia que integran el Batallón de Pardos y Morenos, como también los Regimientos de Húsares y Dragones. La falta de armamento y efectivos lo obligan a mantenerse en actitud defensiva.

El 26 de mayo fue designado general en Jefe del Ejército Auxiliar de Perú y un día después cae Cochabamba en poder de los realistas, mientras el resto de sus defensores se encaminan al encuentro de las fuerzas de Belgrano. Al tomar conocimiento de la situación recién en junio, cuando todavía estaba en la tarea de organizar sus tropas escribe: “… a más de haberse desertado tantos y de los buenos soldados, casi los más que han quedado se hallan aún como los reclutas sin saber cargar y descargar con prontitud”.

Un mes más tarde, los realistas habían reforzado la vanguardia asentada en Suipacha y preparan el avance sobre Jujuy y Salta. Esta situación advierte a Belgrano la necesidad de retroceder. Reclama infructuosamente auxilios al gobierno central y toma la medida extrema de abandonar Jujuy al enemigo con el objeto de evitar un desastre fatal para las fuerzas de la Patria. Manda a Dorrego a Buenos Aires con la misión de informar al gobierno central sobre la necesidad urgente de enviar refuerzos, armas y dinero.


LAS PIEDRAS

La disciplina impuesta por Belgrano sobre aquellos soldados, cuya mitad eran reclutas, permite que en la madrugada del 29 puedan acampar junto al río Pasaje, demostrando un excepcional rendimiento en la forzada marcha realizada. Ese mismo día Belgrano informa al gobierno su firme decisión de fortificarse en Tucumán. Para ello, atraviesan el Pasaje el 3 de septiembre. La vanguardia enemiga cae sobre ella dispersándola. El enemigo se encuentra entonces frente a la posición que ocupa el grueso del ejército patriota, al sur del río Las Piedras. Belgrano despliega sus fuerzas con el río delante y ordena el ataque, que inicia la artillería al mando del barón Holmberg. Luego con Forest, Araoz, Díaz Vélez y Balcarce, -conduciendo una operación conjunta- alcanza la victoria y pone en fuga al enemigo. Rescatan prisioneros y toman numerosas armas de los realistas que en el combate dejaron numerosos muertos, heridos y prisioneros. Este triunfo, como hecho de armas, es insignificante, pero permitió conocer mejor el fraccionamiento de las fuerzas realistas, la posición del grueso de sus tropas y la intención de Pío Tristán, de seguir su ofensiva más allá de Tucumán.


El bando

El bando que el 29 de julio de 1812 Belgrano dictó, dirigido a todo el pueblo de Jujuy, disponiendo la retirada:

“Pueblos de la Provincia: Desde que puse el pie en vuestro suelo para hacerme cargo de vuestra defensa, en que se halla interesado el Excelentísimo Gobierno de las Provincias Unidas de la República del Río de la Plata, os he hablado con verdad. Siguiendo con ella os manifiesto que las armas de Abascal al mando de Goyeneche se acercan a Suipacha; y lo peor es que son llamados por los desnaturalizados que viven entre vosotros y que no pierden arbitrios para que nuestros sagrados derechos de libertad, propiedad y seguridad sean ultrajados y volváis a la esclavitud.

Llegó pues la época en que manifestéis vuestro heroísmo y de que vengáis a reunirnos al Ejército de mi mando, si como aseguráis queréis ser libres, trayéndonos las armas de chispa, blanca y municiones que tengáis o podáis adquirir, y dando parte a la Justicia de los que las tuvieron y permanecieren indiferentes a vista del riesgo que os amenaza de perder no sólo vuestros derechos, sino las propiedades que tenéis.

Hacendados: apresuraos a sacar vuestro ganado vacuno, caballares, mulares y lanares que haya en vuestras estancias, y al mismo tiempo vuestros charquis hacia el Tucumán, sin darme lugar a que tome providencias que os sean dolorosas, declarándolos además si no lo hicieseis traidores a la patria.

Labradores: asegurad vuestras cosechas extrayéndolas para dicho punto, en la inteligencia de que no haciéndolo incurriréis en igual desgracia que aquellos.

Comerciantes: no perdáis un momento en enfardelar vuestros efectos y remitirlos, e igualmente cuantos hubiere en vuestro poder de ajena pertenencia, pues no ejecutándolo sufriréis las penas que aquellos, y además serán quemados los efectos que se hallaren, sean en poder de quien fuere, y a quien pertenezcan.

Entended todos que al que se encontrare fuera de las guardias avanzadas del ejército en todos los puntos en que las hay, o que intente pasar sin mi pasaporte será pasado por las armas inmediatamente, sin forma alguna de proceso. Que igual pena sufrirá aquel que por sus conversaciones o por hechos atentase contra la causa sagrada de la Patria, sea de la clase, estado o condición que fuese. Que los que inspirasen desaliento estén revestidos del carácter que estuviesen serán igualmente pasados por las armas con sólo la deposición de dos testigos.

Que serán tenidos por traidores a la patria todos los que a mi primera orden no estuvieran prontos a marchar y no lo efectúen con la mayor escrupulosidad, sean de la clase y condición que fuesen.

No espero que haya uno solo que me dé lugar para poner en ejecución las referidas penas, pues los verdaderos hijos de la patria me prometo que se empeñarán en ayudarme, como amantes de tan digna madre, y los desnaturalizados obedecerán ciegamente y ocultarán sus inicuas intensiones. Más, si así no fuese, sabed que se acabaron las consideraciones de cualquier especie que sean, y que nada será bastante para que deje de cumplir cuanto dejo dispuesto.

Cuartel general de Jujuy 29 de julio de 1812.

Manuel Belgrano”.

"Belgrano y su mensaje a las nuevas generaciones" por el Consejero Académico Sr. Alejandro Fabián Fensore

"Belgrano y su mensaje a las nuevas generaciones "   Por el historiador Alejandro Fabián Fensore Consejero Académico    Conferenci...